No puedo ya, no, escribir.
Me sobran las emociones
y me asaltan tentaciones
de no ser, de no decir.
Hoy te miro y no te siento;
la mirada al infinito,
y entre las manos un grito
crucifica el pensamiento.
Escultura de los sueños
entre el ardor y la nada,
el amor y la armadura.
Devuélveme la mirada
y sabré que eres figura
en la imagen de tu leño.
(JUNIO - 84)
Me encanta tu blog, aunque está un poco anticuado, me gustaría leer poemas más recientes. Saludos. Valeriano.
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