domingo, 22 de abril de 2007

Venía por tus labios

Venía por tus labios
-dos hojas entreabiertas al misterio-
y al llegarte a la risa
quedé esencial, prendado del capricho.

¡Te llevaré la rosa!
-escándalo de gritos en silencio
retozando al son suave
de fauno solilento y amarillo.

Al salir del embrujo
troté frente adelante, hasta tu cuerpo
ya diluido en nieve.

Tan sólo siento, leves,
dos sombras que me rozan quedamente
y el murmullo de dos tórtolas durmientes.
(27 DE DICIEMBRE DE 1984)

No hay comentarios:

Publicar un comentario