Subir del desengaño a la memoria...
fiebre en las alas. Sin ojos, sin nubes,
sin refugio, tempestad... desarbolados.
Y el pulso sacudiéndonos la pena.
Bajar de la memoria al desengaño,
la fría noche y tu expresión más fría,
roto el silencio que despierta y grita
siglos enteros de inocencia ardiente.
Y al fin, ¿dónde estás tú lejos de todo?
Inocencia cruel que se dispara
como absurdo casual y necesario.
¿Dónde estoy yo, lejos de ti tan sólo?
Fantasma y hoja al clarear el día
de la tormenta en clave de mujer.
(29 DE NOVIEMBRE DE 1988)
Hola Felix,
ResponderEliminarSorpresas da la vida
Somos piedra sobre piedra
Piedras de generaciones
Actuamos como humanos
Y pensamos como flores
Por eso una flor es la prueba
Que dentro de lo triste
Lo sensible se renueva
Gracias por abrir tu alma
Y envidia sana de como bailas y lo sensible que eres
Entiendo tu timidez y me gusta que te haya ayudado a minimizarla si es que ha sido así.
Saludos